Es una enfermedad orgánica causada por una alteración electroquímica en un grupo de neuronas, en el cerebro, que hace que estas tengan periodos de hiperexcitabilidad eléctrica. Cuando ocurre esto, se producen las crisis epilépticas, la manifestación clínica de esta enfermedadad.
Dr. Hari Bhathal
Dr. Hari Bhathal. Unidad de Epilepsia.
24/05/2017

Existen muchos tipos de crisis epilépticas diferentes, pero probablemente la más conocida es la crisis convulsiva. El enfermo pierde súbitamente la consciencia, cae al suelo, se pone rígido y luego tiene movimientos convulsivos de las extremidades, hasta que se le pasa en un breve espacio de tiempo. También se puede acompañar de mordedura de lengua, hipersalivación y relajación de esfínter urinario.

La pérdida de consciencia, o del control del cuerpo, es lo que produce el daño al paciente, al someterlo a peligro de lesión por accidente, o a situaciones muy embarazosas en lo social o laboral.


Aunque es una enfermedad neurológica, tiene tratamiento efectivo. La inmensa mayoría de los pacientes controlan muy bien las crisis con medicación. En los casos de epilepsias difíciles existen técnicas de neuroestimulación y cirugía que aumentan la efectividad de la medicación.


Al ser una enfermedad frecuente con tratamiento efectivo, seguramente tenga trato con personas que tienen epilepsia en su día a día sin saberlo. Esto demuestra que pueden llevar una vida familiar, social y laboral normal, y que no tienen "un trastorno mental", "son raros", o "incapaces".


Primeros Auxilios en el caso de crisis convulsiva:


1- Conservar la calma, ya que una actuación precipitada puede ser peligrosa.

2- Tratar de que la persona no se lesione durante la crisis epiléptica, quitando objetos peligrosos de alrededor (aristas de muebles, objetos punzantes, etc) y colocando algo blando bajo su cabeza, para evitar que se golpee contra el suelo. Aflojar ropas alrededor del cuello (corbatas, camisa, etc.).

3- Se debe colocar de lado con cuidado, para facilitar la respiración (posición de seguridad)

4- Observar la duración de la crisis epiléptica. En la gran mayoría de las ocasiones este tipo de crisis epilépticas finaliza en dos o tres minutos, tras lo cual la persona se recupera gradualmente.


Se debe esperar al lado de la persona hasta que la crisis epiléptica termine. Dejar que descanse hasta que se recupere y comprobar que vuelve poco a poco a la situación normal.


Lo que no se debe hacer:

1- No se debe tratar de inmovilizar a la persona por la fuerza durante la crisis epiléptica.

2- No se debe introducir ningún objeto en la boca con el afán de que la lengua no vaya hacia atrás, dado que puede ser peligroso si traga este objeto y se queda alojado en las vías respiratorias, además de las posibles lesiones orales, al intentar introducirlo a la fuerza.

3- No es necesaria la respiración boca a boca durante la crisis convulsiva, aunque se tenga la impresión de que la respiración queda bloqueada por la rigidez, salvo que la persona no vuelva a comenzar a respirar terminada la crisis convulsiva.

4- Nunca se debe dar agua, alimentos o pastillas por la boca durante la crisis epiléptica o poco después puesto que un posible vómito con el conocimiento alterado puede ser muy peligroso.

5- La administración de medicamentos durante la crisis epiléptica en otra forma que no sean pastillas, solamente se debe dar en caso de que la crisis se prolongue o bien por indicación del médico en situaciones clínicas concretas. Así mismo, una vez finalizada la crisis epiléptica no es útil la administración de medicación sedante.